Breve reflexión del "eco" o resonancia que ha hecho en mi...
Podemos decir que la teología es la interpretación de la realidad toda a la luz de la fe y de la Revelación. Dios se manifiesta en la historia, en una historia concreta, en un tiempo concreto, en una cultura concreta con su lenguaje, valores y semiótica concretas. Y esto sucede en toda la historia, en cada cultura, en cada pueblo y civilización. Interpretar y discernir su lenguaje y Voluntad Divina en cada tiempo y momento histórico a la luz de la fe y la revelación sigue siendo quehacer de la teología, que envuelve e involucra al teólogo y a su subjetividad, y al mismo pensamiento y reflexión teológica. La conversación como método teológico implica o debería implicar diversos niveles fundamentales y relacionales: la conversación con Dios, conmigo mismo, con las otras personas/subjetividades/hermanos/as, con la cultura, la sociedad, paradigmas y contextos y también con la creación toda, en nuestra casa común. Podemos decir entonces que esta conversación como interpretación de la realidad entra en "diálogo" con la misma realidad toda que incluye al teólogo, al método y a otras conversaciones. Esto lleva también a la conversación no como algo estanco, fijo y concluido, sino como un camino, siempre dinámico, vivo; una conversación que también es (o debería ser) conversión...