Reyna Angelina López Guzmán por algunos inconvenientes no pude enviar la reflexión del trabajo a tiempo.
El pueblo de Dios misionero, pueblo peregrino, encarnado en cultura y sujeto de la misión.
Muchos rostros culturales, un pueblo para todos, donde el misterio trinitario va acompañando al pueblo de Dios y todos somos discípulos misioneros, cada bautizado es agente evangelizador desde el lugar que se encuentra, todo cristiano esta llamado a comunicar a Jesús, desde el encuentro con El. estamos llamados a evangelizar con nuestro testimonio de vida, escuchando dialogando con todas las personas que nos relacionamos.
La misión se juega en lo cotidiano: conversación, gesto, visita y cercanía. Evangelizar es compartir lo recibido, con humildad. Yo soy una misión en la tierra y que todos tenemos una misma identidad, la misma misión somos evangelizadores del pueblo de Dios en una Iglesia sinodal misionera y la vocación misionera se expresa espontáneamente discípulo misionero que se ha encontrado con Dios.