Para enriquecer el método Ver-Juzgar-Actuar y liberarlo de un enfoque rígido o puramente tecnocrático (objetivista), se pueden integrar la fenomenología y la hermenéutica. Esto transforma el proceso en un círculo (o espiral) dinámico, donde los momentos no son pasos lineales y cerrados, sino dimensiones interconectadas que se influyen mutuamente de forma constante.
Pero… ¿cómo enriquecer cada momento y cómo generar esa interacción orgánica?
El "Ver" desde la Fenomenología (De la observación a la experiencia vivida)
El objetivismo tradicional suele reducir el "Ver" a estadísticas, datos fríos o encuestas. La fenomenología propone ir a "las cosas mismas" a través de la experiencia.
- Captar el "mundo de la vida" (Lebenswelt): No ver la realidad solo como un objeto de estudio, sino como una red de significados habitada por sujetos. En lugar de registrar cuántos desempleados hay, busca comprender cómo se experimenta el desempleo en el cuerpo, la mente y la cotidianidad de las personas.
- Practicar la empatía fenomenológica: Implica suspender temporalmente los prejuicios teóricos previos (lo que en fenomenología se llama epojé) para escuchar las narrativas y el dolor del otro desde su propia perspectiva, reconociéndolo como un sujeto histórico.