Ir al contenido

¡Bienvenido!

Comparta y comente sobre el mejor contenido y las mejores ideas de marketing. Construya su perfil profesional y conviértase en un mejor mercadólogo.

Registrarse

Debe estar registrado para interactuar con la comunidad.
Se marcó esta pregunta
Como moderador, puede validar o rechazar esta respuesta.
Aceptar Rechazar
1 Vista

Mi nombre es Sandra Noemi Rocha Montoya. Resido en la Ciudad de Reynosa, Tamaulipas, México. Soy médico cirujano de profesión y trabajo en el servicio pastoral y en la catequesis de nuestra Iglesia.

Mis expectativas de este curso son profundizar en la Escritura las bases de la Sinodalidad, aprender a vivir de acuerdo con lo que aprenderé y transmitir mi experiencia a nuestros hermanos.  

Jesús es la plenitud del Reino de Dios.

Los Evangelios no fueron escritos para dar información, sino para ayudar a las comunidades a descubrir el sentido de las palabras, acciones y vida de Jesús, que revelan y concretan el proyecto de Dios para la vida de la humanidad. Mediante la fe la comunidad se comprometió con ese proyecto. Ahora es preciso conocerlo profundamente, para continuarlo en su vida, palabra y acción. No se trata de imitar a Jesús. Lo importante es percibir cómo comprendió El y realizó el proyecto de Dios en su tiempo. A nosotros nos corresponde la tarea, inspirados por El, de recrear en nuestro tiempo y lugar la Palabra y la acción que concretan el proyecto de libertad y de vida que Dios quiere para todos.  

El bautismo de Jesús indica la meta de su vida: realizar la justicia. Nosotros, también bautizados en su nombre, tenemos la misma meta.  Nos podemos preguntar: ¿Qué es cumplir la justicia y cuál es la justicia a la cual Jesús se refiere? En la Biblia, la justicia es la voluntad de Dios, su proyecto eterno. Somos justos y practicamos la justicia cuando dejamos que Dios realice su voluntad en nosotros y, como a través de Jesús, realice su proyecto.  El Antiguo Testamento presenta los dos puntos fundamentales de ese proyecto. En el libro del Éxodo y en el libro del Génesis. El proyecto de Dios, es libertad y vida. El único problema entre Dios y nosotros es que Dios quiere eso para todos. Y eso es justicia. Todos tienen igual derecho a la libertad y a la vida. Libertad para ser, para descubrirse como ser único y participar en el rumbo de la sociedad y de la historia. Una vida que ha de ser disfrutada por todos, mediante la participación de los bienes que sostienen y promueven la vida humana. Nosotros, muchas veces, sólo pensamos en nuestra libertad y en nuestra vida individual. Allí está la diferencia. Al hablar de justicia, Jesús quería llevar adelante el proyecto de Dios. Estamos invitados a hacer lo mismo, junto con El.

Llevar estos conceptos a la práctica en el mundo de hoy nos genera un choque frontal con la cultura actual. Estas verdades confrontan directamente nuestra forma de vivir la fe en una sociedad marcada por el individualismo, la apatía por Dios y el amor al poder y al dinero.

Su hermana en Cristo

Avatar
Descartar

Su respuesta

De una respuesta sustancial, si desea hacer un comentario sobre la pregunta o la respuesta, utilice la herramienta de comentarios. Recuerde que siempre puede revisar sus respuestas, no es necesario responder dos veces a la misma pregunta. Tampoco se le olvide votar, ayuda a seleccionar las mejores preguntas y respuestas.