Soy Seminarista de la Diócesis de Petare, Venezuela, la iglesia particular más joven de nuestra Nación. Acabo de culminar mi formación inicial en el seminario, con la gracia de Dios seré ordenado diácono el próximo 19 de septiembre en la Catedral de nuestra Diócesis. Estoy comenzando en el acompañamiento de la pastoral juvenil, misionera y vocacional de mi Diócesis juntos a dos hermanos sacerdotes.
Realmente, considero que es una gracia poder participar de este curso, creo que lo más importante para mí es poder aprender para llevar a la práctica pastoral, ciertamente la realidad demográfica, social y cultural de nuestra Diócesis lo amerita, no podemos ser sordos a los deseos, ilusiones y necesidades de los jóvenes del hoy. Es muy necesario acompañar desde la atenta escucha y la misericordia, y así, poder ayudar a sanar tantas heridas y realidades que como seres humanos podemos tener en nuestra vida e impiden sentirnos amados por Dios y con una misión a desarrollar.
Que el Espíritu Santo nos acompañe en este camino y Nuestra Señora de Coromoto nos obtenga los mismos sentimientos de su Hijo en cada día de nuestra vida.