Primeramente, agradezco a nuestro maestro padre Carlos Galli, por compartir su experiencia de discípulo misionero de Jesús hijo y hermano del pueblo Dios que peregrina hacia los cielos nuevos y la nueva tierra nueva del Reino de Dios, encarnado en el hoy de la historia en una Iglesia Sinodal y Misionera.
Mi apreciación y lo que resuena del curso puedo sintetizarlo de la siguiente manera:
· Desde el inicio EL ESPÍRITU SANTO ES EL PROTAGONISTA EN CONDUCIR Y GUIAR LA HISTORIA, Él ha acompañado el camino de evangelización de la Iglesia, me llama la atención de manera poderosa las palabras de San Pablo desde el inicio de las comunidades cristianas en el concilio de Jerusalén, “El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido”. Todo el proceso que estamos viviendo de una Iglesia Sinodal y Misionera el sigue soplando fuertemente, donde gracias a nuestro Papa Francisco fue el instrumento de que ese aire que irrumpió en el Concilio Vaticano II removiera nuevamente los cimientos de la Iglesia, en una Iglesia en salida hacia los últimos, los descartados los pobres. Entrando en proceso de conversión personal, comunitario, pastoral y eclesial
· El otro protagonista del Reino de Dios es el PUEBLO DE DIOS peregrino en la historia, corazón de Dios que se encarna en cada Hombre y mujer con la semilla del Verbo. Para mí una de las riquezas del curso fue la profundización teológica, eclesiológica y pastoral del Pueblo de Dios.
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