El encuentro permitió reflexionar sobre la eco espiritualidad como una manera de comprender nuestra relación con la naturaleza, con los demás y con Dios. Desde esta perspectiva, cuidar la creación implica asumir una responsabilidad ética, social y espiritual frente a las problemáticas que afectan al planeta y, especialmente, a las personas y comunidades más vulnerables.
También se abordaron los conceptos de lenguaje profético y lenguaje apocalíptico.
La reflexión sobre los mártires de la Casa Común, como Máxima Acuña, Santiago Manuin y Yubelis Morales. Estos testimonios hacen visible la relación entre la protección de la naturaleza, los derechos humanos, la justicia y la dignidad de las comunidades.
Me resuena especialmente la idea de que cuidar la Casa Común también significa cuidar a las personas. La problemática ambiental no afecta a todos de la misma manera, pues las comunidades más vulnerables suelen ser las que enfrentan mayores consecuencias. T
Me disuena pensar que algunas personas que defienden sus territorios y la naturaleza tengan que enfrentar amenazas o incluso perder la vida por hacerlo y este parece ser un ciclo que nunca termina en territorios y comunidades desde hace más de 500 años en el descubrimiento del nuevo mundo.
La idea que deseo conservar es que la Casa Común no es algo separado de nosotros: somos parte de ella y, por lo tanto, defenderla también es defender la vida, la dignidad y el futuro de las personas.