La parroquia es el lugar de encuentro de la comunidad donde no se ven conocidos sino, que se encuentran hermanos, al ver el caminar de la iglesia a través de los siglos comprendemos que la comunidad cristiana es la identidad plena de la parroquia. La Iglesia debe repensar y abrir su corazón a que en realidad es la parroquia hoy, es comunidad cristiana o es un lugar de oficinas donde se atiende por orden de llegada.
Una comunidad cristiana donde su centro sea el Cristo que llama, el Cristo que acoje, el Cristo que convive, el Cristo que enseña y forma, el Cristo que sale a anunciar a los otros la salvación y el Cristo que recibe aquellos que como el hijo prodigo vuelven al corazón de su Padre.
Hoy debemos pensar en una parroquia de todos y para todos, una parroquia que sea casa donde todos llegan a celebrar y amar lo que ahí se vive con alegría, debemos de tener la parroquia como el lugar donde la gente sedienta viene a calmar su sed.