Mi nombre es Mattia Bezze, fidei donum de Padova Italia, desde hace 5 años viviendo mi vida e misión entre el norte de Roraima (Terra Indígena San Marcos) y Gran Sabana, Venezuela: tierra sagrada herida por las minas y la ambición. Aprendi a escuchar el gemido de la creación y el sufrimiento de los pueblos originarios (Pemón, Macuxi, Wapichana, Taurepang, Yanomami…).
Territorio, este, también centro de migración, por la maioria de venezolanos que buscam una vida mejor y una esperanza.
Lo que entendí es que muchos entran a la mina no por avaricia, sino por hambre y falta de oportunidades entrando en una cadena de estructuras criminales que se enriquecen a costa de su salud y dignidad, destruyendo el medio ambiente y el tejido familiar y social.
Nuestra primera misión es estar, escuchando y compartiendo los sufrimientos. Sobretudo en el lado Venezuelano as vezes parece muy difícil encontrar caminos de esperanza y salida de esta situación.
Esta experiencia pastoral me ha transformado. Ya no puedo hablar de Dios sin hablar de la defensa del territorio. La Iglesia en la frontera minera está llamada a ser como el árbol de la selva: con raíces profundas en la fe, ofreciendo sombra y refugio a los perseguidos, y dando frutos de justicia y esperanza para que nuestros pueblos tengan vida en abundancia.
De este curso espero conocer mejor la actuación de la iglesia, la dimensión del problema, la conjuntura politica y las dinámicas internacionales y los caminos que podemos construir para acompañar.