La parroquia es una familia, ya su Santidad Francisco nos lo recordó. "La parroquia es un lugar donde uno puede sentirse amado, ampliar el círculo, buscando puntos en común más que motivos de división". Papa Francisco. Ante ello vale recordar que la parroquia es la comunidad cristiana donde no se busca el poder, sino que se busca la hermandad y la colectividad resaltando el amor y la alegría que nos ha otorgado el mismo Cristo.
La parroquia en su sentido amplio es una comunidad de hermanos que llevan un solo camino la salvación de su alma, con la ayuda y apoyo mutuo de otro, porque es en la parroquia donde se ven todas las realidades sociales de la comunidad.
Por ello, la parroquia es una casa de amor y encuentro para todos alcanzando cada uno de los individuos la tarea de llevar un corazón dispuesto a trabajar en la construcción del Reino en un min hoy por hoy marcado por la división pastoral y la división comunitaria. Por ende, hoy se debe ver la parroquia como se veía la comunidad en los primeros siglos de la iglesia como una familia donde se ayudaban, se corregía y se perdonaba al hermano para entre todos alcanzar la salvación.