Partir de una realidad es pisar sobre tierra firme.
Es muy interesante la forma en que el padre Cardjin piensa el método y lo va estructurando, partiendo de lo ya establecido y moldeando al modo que se necesitaba en el momento, según las necesidades de los sujetos y los contextos en qué se vivían.
La Revisión de vida podría ser un estilo vigente para la escucha y el diálogo en comunidad de situaciones que afectan e impiden el crecimiento y maduración cristiana en nuestra iglesia.
El VER una realidad donde se está inmerso, ayuda a verla con más claridad, pisando tierra firme, con la certeza de que lo que se aborda es lo que realmente afecta y con la seguridad de que las decisiones que se tomen serán las más adecuadas, serán aplicables y eficaces.
Me quedo con un aprendizaje que estoy segura es la clave: "ver la realidad del joven, desde el mismo joven (quien la vive), abordada e intervenida por él mismo", entre iguales es mejor y más fácil, pues nadie mejor para intervenir que quien la conoce porque vive inmerso en ella.
Muchas gracias por estás sesiones tan importantes y enriquecedoras.