Qué profunda la reflexión de Moema Miranda y me resuena en función de mi experiencia que los pueblos que resisten son pueblos profundamente creyentes, pero con una experiencia espiritual que no se condice con lo que la Iglesia oficial practica. Por ello necesitamos que nuestras Iglesias vuelvan a una espiritualidad más profunda y más conectada. Caso contrario está siendo funcional a la concepción del mundo moderno capitalista: la separación entre sujeto y objeto.
Por otro lado, se sigue dentro de las Iglesias la narrativa de la modernidad en la que la espiritualidad es una conexión individual y no una comunión con todo lo creado. Creo que la indiferencia y el negacionismo es la manera más cómoda de mantener el statu quo.
En cuanto al análisis de los Franciscos, que fuerte es pensar y asumir la Krisis como Kairós (oportunidad de gracia) y a partir de allí re-sentipensar nuestra espiritualidad con Dios, el hombre y la naturaleza. Y aquí me resuena el pecado ecológico que aún no se asimila como tal.
Con respecto al Apocalipsis me transmitió la esperanza del Cordero degollado (Rey de reyes y señor de señores). Y que todos aquellos que defienden sus territorios son profetas que están blanqueando sus vestiduras en la sangre del cordero.
Qué inspiradora la lucha de Máxima, Santiago y Youbelis para todos nostros que sufrimos el extractivismo porque Dios está presente en nuestras luchas como estuvo y está en la de ellos.